
Un pueblo de montaña que lleva el nombre de una comerciante y líder llamada Celia. Café y plátano sostienen su economía, y el aguacate empieza a abrir nuevas oportunidades.
«La Celia es pequeña en tamaño y grande en trabajo. Mi compromiso es que el campo celianés tenga vías, crédito y mercado.»
La colonización comenzó en 1893 con Manuel Marín y Martín Ortiz. En 1915 la aldea de Barcelona se convirtió en La Celia, nombre elegido en homenaje a una conocida comerciante y líder.
Fue distrito de Santuario hasta ser declarado municipio el 30 de noviembre de 1959. El café y el plátano representan más del 90 % de su producción agraria.

Las celebraciones con las que La Celia vive su identidad y recibe a sus visitantes.
Se celebran en la última semana de noviembre y reúnen al municipio alrededor de su historia.
Los sabores de la tradición risaraldense que acompañan cada fiesta y cada visita.
Este municipio lo conocen quienes lo habitan. Deja tu idea para el desarrollo de La Celia.